
Es una fianza que garantiza la suscripción de un contrato entre el beneficiario y el contrarista, tomando en cuenta las condiciones y montos establecidos en la propuesta.
Para el Sector Público, esta fianza se rige por la Ley de Contratación Pública y es equivalente al 2% del monto del contrato. Para el Sector Privado, el contratista debe presentar la fianza de acuerdo al porcentaje señalado en el contrato.




